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domingo, 21 de enero de 2018

Retomando rutinas saludables

Estoy haciendo un registro mensual de los días que voy a hacer ejercicio, los días que me salto la comida (diferenciando los que ya tenía previamente programados como cheatmeal, los días que me paso un poco, los días que me paso mucho,...).

Parece un rollo, pero la verdad es que me permite visualizar fácilmente cómo me ha ido yendo la semana, el mes y al final se verá el año completo incluso. Se ve algo así:

El registro de ejercicio físico lo llevo acabo poniendo un símbolo de mitad - ½ - cuando hago media hora, un tic - ✔ - los días que hago una hora de ejercicio o ambos cuando hago una hora y media.

El registro de comidas lo hago por colores: pongo en amarillo los días que tengo previsto hacer un cheatmeal y después cada día voy coloreando según qué tal "me haya portado": verde cuando como bien, azul cuando no lo hago perfecto pero se puede considerar que he comido bien, naranja cuando me salto algo y rosa cuando me salto bastante (como si fuera día libre pero sin serlo).

Y así puedo poner ambas cosas en el mismo recuadrito. =) Para programarme y organizarme fácilmente y sobre todo para hacer una revisión de qué tal me ha ido y poder ir mejorando poco a poco. 




miércoles, 10 de enero de 2018

Somos lo que hacemos por cambiar quien somos.

Re-empezar... por "no se ni cuántas van ya" vez...

Estoy otra vez por aquí y practicamente igual que al empezar este blog. He recuperado prácticamente todos los kilos que conseguí bajar (mátenme, sí, esto es una tortura...) y estoy detectando que algunos de mis antiguos hábitos han vuelto a instalarse en mis rutinas e intentan, a la fuerza pero casi sin que me de cuenta, hacerse hueco de nuevo en mi día a día...

El otro día volví a sentirme molesta e incluso enfadada porque para comer tocaba potaje en lugar de otra cosa como pasta o arroz o... no sé. Y en ese enfado interno me paré y dije: ¿en serio?, ¿de verdad estoy mosqueada porque para comer tengo algo sano y yo tengo el antojo de darle rienda suelta a mi gula? Entonces sí sentí enfado conmigo misma pero por haber llegado, una vez más, a estar en ese punto.

Dicen que para empezar un cambio de verdad la primera emoción  que debemos sentir es el enfado, la rabia, la ira. Eso es lo que nos hace decir BASTA YA a la situación que estamos viviendo y nos permite buscar otro rumbo que nos quite esa sensación de enfado continuo.

Yo he estado tanto tiempo enfadada conmigo misma que he pasado a la frustración directamente, a sentir que no soy capaz de nada, que nunca voy a conseguirlo, que no soy lo suficientemente fuerte física y mentalmente, que no tengo la suficiente fuerza de voluntad, que no y que no y que no... y estar en ese punto de nuevo también me angustia y, mentiría si no lo dijera: me agota.

Me agota tener que volver a empezar. Me agota darme cuenta de que vivo en un bucle. Me agota plantear objetivos y establecer esfuerzos y refuerzos. Me agota volver a estar en este punto, de verdad.

No sé si lo conseguiré, dicen que a la 3º va la vencida, pero creo que es un cuento que le dicen a los luchadores para que no desistan. Porque eso sí lo soy. Soy una luchadora. Una luchadora que se rinde, sí; que pierde, también; que lo echa todo a perder,... esa soy yo; pero soy una luchadora porque, aunque parezca que abandono, en mi cabeza sigue el run run que me hace querer volver a conseguirlo. Soy una luchadora porque lloro, me frustro, me enfado, lo mando todo a la mierda,..., pero poco después siempre vuelvo a la idea de que tengo que seguir intentándolo porque tengo que conseguirlo.

Y es difícil ser una luchadora... pero nada que merezca la pena es fácil, ¿no?

El 26 de noviembre de 2010 empecé por primera vez un cambio como el que pretendo ahora. Logré bajar, como ya saben, 22 kg, aunque luego los cogí todos y 15 más. En 1015 me puse de nuevo las pilas y bajé 25kg... y ya empecé esta entrada diciendo que prácticamente los he cogido todos de nuevo... Creo que tengo apego a mis adipositos... jajajajaja 

Bromas a parte... No "re-empiezo" desde más atrás que la vez anterior, o al menos así lo siento. Creo que, realmente, aunque hubiera engordado 40 kg más, no hubiera estado en el mismo punto, porque hay cosas que he aprendido y eso sí que sigue estando ahí; por ejemplo: detectar emociones innecesarias y pararles los pies antes de que me dominen. ESA es una lección gigante. Que nadie te quite tus méritos.

Hay una cosa fundamental que debo conseguir: establecer una alimentación saludable y adecuada, adaptada a mis rutinas, a mis gustos, a mis necesidades. Una alimentación que sea fácil, de seguir y que no suponga una tortura. Hacerme una guía alimenticia, "menús base" que me ayuden a planificar mi alimentación y en donde pueda hacer modificaciones según las situaciones sin que eso suponga echar todo por la borda. Tengo que aprender a comer. Eso es lo que aún no he conseguido y en eso se basa el 70% de un cambio como este.

Aprender a comer.

Retomar el ejercicio.

Controlar las emociones.

Quererme, valorarme y respetarme a mí misma.

Son "sólo" 4 pasos. Volveré a poner todo mi empeño... Allá vamos.


domingo, 12 de marzo de 2017

Ponte normas.

Siento que flojeo demasiado. La última entrada me dejó reflexionando y creo que he perdido la DETERMINACIÓN que me impulsó a empezar esta revolución de peso. Esa fe ciega en que "querer es poder" y en que yo iba a conseguirlo. Esas ganas de superar día tras día y ganar batallas semana a semana. Ya no soy capaz de mantenerme firme, de respetar mi decisión, de defenderla y defender mi derecho a luchar por mi objetivo a muerte pase lo que pase.

Y me apena y me angustia a partes iguales esa sensación de fracaso e impotencia continua...

Estoy cansada de eso, así que he decidido retomar mis ruinas saludables, poco a poco, aunque cueste y aunque me lleve tiempo.



Por eso, he decidido empezar por ponerme pequeñas normas e ir comprobando si he conseguido seguirlas (o no) cada día:

1. Beber agua.
2. No comer bollería, ni golosinas, ni chocolate, ni caramelos, etc. 
3. Entrenar mínimo 3 veces en semana.
4. Hacer como máximo 2 cheatmeal a la semana. Sólo en 2 comidas.
5. Comer más fruta.
6. Centrarme en mi objetivo.

Parece sencillo, ¿no? Pero llevarlo a cabo día tras día no es tan fácil. En lo que siempre "la cago" es en el punto 2 ¡¡y me da un coraje!! a veces como por inercia y me doy cuenta después de... o en momentos de ansiedad ¡¡me pego cada atracón!!... y después me siento fatal.. ¡¡y eso ya lo tenía superado!! Pero bueno... calma... si lo hice una vez, puedo volver a conseguirlo.

Para volver a ser "consciente" de lo que como, cuándo lo cómo y demás... empecé a hacer de nuevo un diario de comida, agua y actividad física. Cogí una libreta pequeñita y en cada hoja pongo la fecha, cuánto peso (ésto no todos los días, aunque lo pongo más días de lo correcto...), si he hecho ejercicio o no y qué ejercicio y cuántas horas (generalmente es: entrenamiento, 1h / pilates, 1h / caminar 30 minutos), cuántos vasos de agua he bebido o cuántos litros si he ido con una botellita a todos lados... y después también anoto qué comí para desayunar, en la media mañana, en el almuerzo, en la merienda y en la cena. COMPLETITO. Parece un coñazo (y un poco lo es, la verdad) pero así dejas por escrito qué haces y qué no y, cuando pasa un par de días y revisas lo que has ido apuntando te das cuenta de qué estás comiendo y qué no deberías, puedes analizar cuándo sueles comer cosas inadecuadas y puedes analizar el por qué... etc. A mí me ayuda, por ejemplo, a darme cuenta de que es por las tardes cuando "pierdo el tino" y más como cosas insanas. O que los findes "se me va la bola". O que ¡no bebo agua! Me ayuda a "obligarme" a ir a entrenar porque quizás estamos a miércoles y sólo he ido un día... Lo encuentro bastante útil sobre todo para eso: para concienciar y para retomar poco a poco buenos hábitos al saber qué rutinas estoy haciendo de forma errónea. 

A ver si a medio plazo sí me sirve y empiezo a notar resultados... mientras tanto: ¡a cumplir las normas! Desde ya mismo.

viernes, 3 de marzo de 2017

El esfuerzo va antes que el éxito

El otro día vino a mi trabajo una chica... podría ser una chica cualquiera a la que le tomo los datos y evalúo como a un cliente más... pero me fijé en su foto y me fijé en ella y había dado un cambiazo increíble... la miré y le dije: ¡qué cambiada! ¡estás muy guapa! y me contestó que la foto era de hace unos 3 o 4 años y que ella en un año "se quitó" 20 kilos... y dios, yo también quise ser ella... yo quise que alguien me dijera ¡qué cambiazo! y poder contestar orgullosa que lo conseguí, con esfuerzo, sacrificio y lágrimas, pero que lo conseguí.

Algún día seré esa persona. Sé que soy capaz... he demostrado que puedo bajar más de 20 kilos en un año... pero tengo que conseguir no rendirme, no venirme abajo, no echar por tierra todo el trabajo después... ESE es mi punto débil...

La buena noticia es que parece que he dejado de engordar... llevo dos meses "mantenida" :) No he adelgazado pero tampoco he seguido engordando y eso, en este momento, es muy buena noticia.

He estado haciendo cálculos porque me parece surrealista el peso que he subido desde diciembre de 2015 que fue cuando llegué a los -25. ¡Han habido meses que he subido hasta 3 y 4 kilos! Por ejemplo julio y agosto o diciembre del año pasado... Otros he subido 1kg o medio kg... y otros, los menos la verdad, en los que he logrado bajar medio kilito o mantenerme (como este mes). Por eso digo que es un logro al menos no seguir bajando en esa escalerita de pequeños logros, sino mantener el tipo en el escalón y, lo deseable,claro está, es seguir alcanzando escalones más altos o, lo que es lo mismo, volver a bajar kilos poco a poco.

En fin... hay que seguir luchando :) ¡quien algo quiere, algo le cuesta!




lunes, 27 de febrero de 2017

Siempre una vez más...

Siento vergüenza... por haber empezado y apostado tan fuerte y haber vuelto a fallar... vergüenza por el qué dirán, qué pensarán... 

También siento enfado conmigo misma... por haber sido tan tonta, por haber sido tan débil...

Siento frustración por tener que volver a conseguir algo que ya creía conquistado... frustración por volver una y otra vez a caminar un camino que no me gusta...

Siento tristeza por volver a sentirme tan incómoda y tan a disgusto conmigo misma...

También siendo apatía y desgana... no me apetece volverlo a intentar... no me apetece volver a fracasar...

Siento derrotismo... me veo incapaz...

Siento tantas cosas... tengo tantas emociones por dentro que me pregunto si no será toda esa preocupación y todo ese "auto-machaque" el que "me está engordando" y no precisamente de kilos, sino de insatisfacción, de tristeza,...

Qué injusto que algo tan poco importante como es algo superficial marque y limite tantas cosas en tu vida... 

Ains... 
Volver a empezar... 
Volverlo a intentar... siempre una vez más, ¿recuerdan? 

¡Hoy el día está bueno para seguir luchando!



miércoles, 22 de febrero de 2017

Intolerancias alimenticias

En la última entrada antes de ausentarme expliqué que me hice el test de tolerancias alimenticias... Después de saber qué alimentos me estaban "haciendo daño" decidí, como es obvio, eliminarlos de mi alimentación por un tiempo. Se me ha hecho complicado sobre todo porque estoy bastante limitada en cuanto a lácteos y cereales. 

Mis intolerancias son:

Positivo alto
(a eliminar totalmente):
Avena
Cebada
Maíz
Trigo
guisantes
Judía roja
Lenguado
Clara de huevo
Leche de cabra
Leche de oveja
Leche de vaca
Levadura de cerveza
Nuez de cola
Positivo medio
(a eliminar):
Semilla de girasol
Papa
Apio
Ciruela
Higo
Aloe vera

Positivo débil
(a evitar):
Malta
Yuca
Anchoa
Caseína
Avellanas
Pistacho
Agar agar


No poder consumir trigo ni avena ni cebada ni maíz ni malta ni yuca hace que todas las pastas y cereales que venden en supermercados convencionales no sean aptos para mí. Ni siquiera en las grandes superficies he encontrado pastas o cereales que sólo contengan trigo sarraceno, centeno, espelta, quinoa, arroz o mijo (que sí puedo consumirlos) porque siempre que el producto contiene alguno de éstos ingredientes que sí puedo tomar, tienen también entre sus componentes algún porcentaje de alguno de los alimentos "prohibidos" o que no debo comer. He tenido que irme directamente a herbolarios para encontrar cereales para el desayuno o pasta para los almuerzos que cumplan con "mis nuevos requisitos". He descubierto la harina de trigo sarraceno con la que poder hacer repostería, también el pan de centeno, la pasta de espelta o quinoa, los cereales para el desayuno de espelta y mijo,... He podido "sustituirlos" bien aunque sinceramente los primeros días se me vino el mundo encima mirando producto tras producto en el supermercado y devolviéndolos a su sitio porque todos contenían trigo o, si no, avena o, si no, maíz o, si no, harina de yuca,... ¡¡una pasada!!

Los lácteos es otro de los puntos difíciles. No puedo consumir leche ni de vaca ni de cabra ni de oveja) y tampoco puedo consumir caseína (un componente de la lactosa) por lo que las leches de origen animal, los quesos, los yogures,..., descartados. He empezado a probar todas las leches de arroz, almendra o soja que hay en el mercado y ando con una tabla de exel anotando marcas, precios, lugar en el que lo puedo conseguir y anotaciones acerca de cuál me gusta o cuál no. Ya tengo unas cuantas descartadas jajajaja. La verdad es que los primeros días me sabían todas fatal (la falta de costumbre) pero poco a poco "le voy cogiendo el gusto". He decidido optar por la de soja porque es vegetal (la de arroz contiene más hidratos y la de almendras es proteína) y así añado "sin darme cuenta" más vegetales a mi dieta diaria; además, las leches de arroz me saben muy aguadas y no me termina de convencer y las de almendras dejan el sabor a almendras (obvio) muy marcado y no se puede "disimular" tanto como he podido disimular el sabor de la soja con un poco de cacao o café. Seguiré probando y ya les contaré mis conclusiones! =P

"Gracias" a tener que tener tan en cuenta los ingredientes me estoy haciendo una experta en etiquetas nutricionales, como dice mi nutricionista jajajaja y la verdad es que "he flipado" con muchas cosas. Por ejemplo: 
-   Nunca el ingrediente que te venden es el único, y, lo más fuerte, es que la mayoría de las veces ¡tampoco es el ingrediente que predomina en el producto! Por ejemplo:  ver un paquete que pone en grande "cereales de espelta", mirar los ingredientes y ver que contiene espelta en el tercer puesto, después de trigo o cualquier otro... me parece publicidad engañosa pero bueno...
- La pechuga de pollo que solía coger como embutido ¡contiene leche!
- Casi todo contiene un porcentaje (aunque sea pequeño) de maíz o trigo (típico comentario en la etiqueta de "puede contener trazas de...").
-  El colacao ¡tiene trigo!
-  Es muy difícil encontrar variedad de leches de origen no animal y encima son más caras.
- Lo que comentaba antes: sólo en herbolarios encuentro paquetes de alimentos que contienen exclusivamente lo que busco, en las grandes superficies SIEMPRE hay porcentajes de otros alimentos que no debo comer.


Y las sensaciones que he tenido han sido un poco fuertes la verdad... intento evitar en la medida de lo posible los alimentos que tengo "prohibidos" pero cuando salgo o con las prisas siempre cae algo... y ¡¡han habido días que he notado las consecuencias de forma increíble!! Por ejemplo, en navidades, que las comilonas son más bestias (y viendo mi lista de alimentos es imposible reñirse a eso...), me sentía súper cansada, con ganas de dormir todo el rato y con la sensación de tener el hierro bajo y nada de fuerzas... también hubo un día que comí queso roquefort y no había pasado ni media hora y ya tenía una pedazo retención de líquidos ¡¡que me dolía hasta los dedos de las manos cuando cerraba el puño!! Así que estoy totalmente convencida de que mi cuerpo no procesa bien ciertos alimentos y que cuando los ingiero me hacen bastante daño... Seguiré intentando no pasarme de la raya ¡¡a ver si voy viendo resultados!!

Nos leemos pronto =) ¡Un beso!



lunes, 13 de febrero de 2017

Agujetas en el corazón

He estado perdida, lo sé... no crean que no he echado de menos refugiarme en este blog, pero la culpa, el miedo, la frustración, ..., y también la falta de tiempo (o, mejor dicho, la falta de motivación para dedicarle tiempo) han hecho que me ausentara/escondiera... 

Me está costando la vida retomar los buenos hábitos que coseché en 2015... 2016 fue un año de dar muchos pasos hacia atrás en mi revolución de peso... pero lo hecho, ¡hecho está! y de nada vale arrepentirse y atosigarse, eso sólo me hará seguir perdiendo el tiempo...



En fin... :( ... es verdad que he echado de menos venir a este rincón, compartir cosas que veía por internet, desahogarme en mis momentos de bajona y expresarme en mis momentos de felicidad... así que he decidido volver y quiero/necesito tomármelo en serio: tanto escribir con frecuencia en el blog como volver a la vida saludable.

Así que... ¡nos leeremos pronto! 


sábado, 22 de octubre de 2016

Intolerancias Alimentarias

Sé que este año no he hecho practicamente NADA de ejercicio y que la alimentación, sobre todo los findes, no era buena... pero no me cuadraba que, a pesar de eso, hubiera engordado tanto... así que, dejándome aconsejar por profesionales y animada por familiares, me hice la prueba de las intolerancias alimentarias.

"Las intolerancias alimentarias son reacciones adversas del organismo hacia alimentos que no son digeridos, metabolizados o asimilados completa o parcialmente."

Resultado de imagen de intolerancias alimentarias

Es una prueba súper sencilla, tan solo un análisis de sangre que tardan en hacértelo 2 minutos y, después, esperar los resultados que, en mi caso, tardaron en llegar unos 10 días. Durante la espera, me informé sobre el tema y encontré una página bastante buena en la que explican muy bien y de forma sencilla qué son las intolerancias alimentarias: http://clinicadenutricionmadrid.es/intolerancia-alimentaria.

"Hay que diferenciar dos tipos de intolerancia alimentaria según el proceso por el que ocurren: las intolerancias alimentarias metabólicas y las intolerancias alimentarias inespecíficas. Las primeras se producen porque el organismo no digiere bien o no metaboliza correctamente el alimento, lo cual es debido a un fallo orgánico. Las segundas son debidas a que el organismo no asimila adecuadamente el alimento, independientemente del estado clínico del individuo, es decir, se produce tanto en personas sanas como no sanas y la intolerancia se la provoca el alimento en sí al organismo y no al revés, como en el primer caso."


La prueba que me hice era para detectar este segundo tipo de intolerancias, ellos las llaman "intolerancias transitorias" porque dependen del momento, es decir: un alimento que ahora te está causando intolerancia, dentro de un año puede sentarte bien y a la inversa.

"Las intolerancias inespecíficas son muy complejas y de difícil diagnóstico. Se producen por una mala asimilación del alimento, de modo que la parte que no se procesa de forma adecuada puede acabar produciendo ciertos trastornos en el individuo (...) Sin embargo, hay que tener en cuenta que no siempre el consumo de los alimentos intolerantes nos puede producir estos efectos adversos, incluso puede producirlos en ciertas ocasiones y en otras no. (...) este tipo de intolerancia no es de por vida, sino que es transitorio, cambia con los hábitos alimentarios, con el tiempo y con el estilo de vida. Por ello, los métodos de detección de las intolerancias alimentarias inespecíficas no pueden ser genéticos, por el hecho de ser cambiantes."


No sé por qué yo ahora mismo soy intolerante a los alimentos que me salieron en la prueba, sé que en el pasado no me causaban lo que hoy me causan y espero y deseo que dentro de un año la cosa vuelva a cambiar jajaja porque me está resultando complicado eliminar los alimentos de mi dieta diaria.

"Se desconoce (...) el mecanismo por el que se originan, no obstante, sabemos que se producen por la acumulación de componentes de los alimentos que no se asimilan correctamente y ello genera una reacción inflamatoria que en ocasiones se manifiesta con diversos síntomas clínicos. Es decir, (...) uno o varios alimentos generan una respuesta anormal del organismo y desencadenan unos trastornos, bien digestivos, bien de otro tipo (...)."


Yo no me había parado a pensar con qué síntomas me estaba alertando mi cuerpo hasta que no me hice la prueba. Pero tengo un ejemplo clarísimo y reciente y es que a finales del año pasado dejé de tomar leche de vaca normal y comencé a tomarla sin lactosa (para reducir el consumo de azúcares y demás...) y yo notaba cómo, el día que tomaba leche normal, me sentaba mal. Lo achacaba a que "mi cuerpo ya se había acomodado a no tomar lactosa" pero seguramente era porque la lactosa es uno de los alimentos que detectaron que me causa intolerancia.

"Las intolerancias alimentarias producen una serie de trastornos diversos. Entre los más habituales, que se han relacionado con intolerancias alimentarias, y que en la mayoría de los casos, tras suprimir el o los alimentos que los producen, se han podido corregir, están los siguientes:

- Trastornos gastrointestinales: Distensión abdominal, gases, estreñimiento, diarrea, náuseas, dolor abdominal, reflujo, síndrome del colon irritable.

- Procesos dermatológlcos: Acné, eczema, psoriasis, erupciones cutáneas, urticaria, picor.

- Trastornos neurológicos: Dolor de cabeza, migraña, mareo, vértigo, fatiga.

- Sobrepeso y obesidad. En personas obesas, que no responden a los tratamientos habituales de adelgazamiento, se han experimentado pérdidas de peso al eliminar de la dieta alimentos que resultaban intolerantes. Por tal motivo el Test de Intolerancia Alimentaria está muy indicado, como prueba a incluir en las exploraciones clínicas habituales, antes de la instauración de una dieta encaminada a tratar la obesidad.

- Alteraciones musculares y reumáticas: cansancio, dolores articulares, artritis, artrosis, fibromialgia.

- Molestias respiratorias: Asma, rinitis, sinusitis, dificultad respiratoria.

- Alteraciones psicológicas: Ansiedad, letargia, depresión, hiperactividad (especialmente en niños).

- Otros: Retención de líquidos, fibromialgia, inflamación de las articulaciones."


Los síntomas que yo he tenido son: gases, estreñimiento, reflujo, dolor de cabeza, mareos, sobrepeso, cansancio, síntomas ansiosos y depresivos y retención de líquidos. No sé si todo se debe a las intolerancias, soy consciente de que puede haber otras causas asociadas o que directamente alguno de mis síntomas no estén relacionados con una intolerancia alimentaria; pero voy a probar a ver qué pasa en mi cuerpo al eliminar durante un tiempo los alimentos que "me hacen daño" (por supuesto, contaré con la ayuda de una nutricionísta para que el proceso sea sano y se adapte a mis necesidades). 


"Mediante este documento, el GREP-AEDN desaconseja el uso de los tests de sensibilidad alimentaria basados en análisis de sangre, como pruebas diagnósticas para el tratamiento de la obesidad, así como para detectar posibles alergias y/o intolerancias alimentarias. Esta postura se basa en el hecho de que ni estas pruebas ni los tratamientos dietéticos que se pautan a raíz de sus resultados han sido validados por la comunidad científica. Además, el GREP-AEDN, mediante la revisión de las posturas de las sociedades clínicas más importantes en el campo de la alergología y la inmunología, así como por los estudios científicos al respecto citados en este documento, considera que someterse al tratamiento dietético derivado de los resultados de dichos tests (caracterizados principalmente por la restricción de alimentos) no sólo representa un desperdicio de dinero, sino que puede conllevar riesgos para la salud."

En la página http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/alimentos_a_debate/2014/07/22/220345.php resumen las conclusiones de este estudio en los que reflejan que "los llamados "test de sensibilidad alimentaria":

- No han sido validados mediante métodos científicos rigurosos.
- No han mostrado ser fiables ni reproducibles, además de no correlacionarse con los síntomas del paciente.
- Se promueven para el diagnóstico y tratamiento de patologías en las que no se ha demostrado la participación del sistema inmunitario.
- Pueden dar lugar a resultados confusos y a la instauración de tratamientos dietéticos ineficaces y, en determinadas ocasiones, potencialmente perjudiciales.
- Pueden retrasar el diagnóstico y el tratamiento adecuado tanto en la obesidad, como en la (verdadera) intolerancia alimentaria.
- Son costosos.
- Están desaconsejados por las sociedades de alergología e inmunología clínica de referencia."
Mi opinión: es un error achacar que un problema tenga una única causa o, dicho de otra manera: que múltiples consecuencias provengan de una única causa concreta. Aún así, considero que no somos conscientes de lo importante que es para nuestro funcionamiento (físico y psicológico) lo que comemos; nuestro cuerpo es "una máquina" y hay que tenerla a punto, aportarle aquello que necesita y "revisar" que todo vaya bien modificando o adaptando aquello que no va tan bien. 
También sé que esta prueba no es ni una forma de diagnosticar mi obesidad ni el único tratamiento que necesito o que existe para mi problema; pero creo que sí puede aliviar determinados síntomas que me están bloqueando o dificultando conseguir mi objetivo.
¿Que es costoso? Sí. Como también lo han sido los endocrinos, nutricionístas, gimnasios, entrenadores, productos, tratamientos,..., a los que he ido o a los que me he sometido durante toda mi vida. Simplemente lo veo como una forma de conocer mejor mi cuerpo, de mimarlo de la manera en la que mi cuerpo ahora mismo necesita que lo mimen. Y también es una forma de probar alimentos alternativos (aunque sé de sobra que no me volveré vegetariana ni nada parecido) y sobre todo una excusa para aprender a comer de verdad. 
Mi objetivo principal con esta prueba: dejar de sentirme cansada, ansiosa, inflamada,...; aportarle a mi cuerpo aquello que menor daño le produzca y esperar que el cambio tenga resultados positivos en mis sensaciones corporales y emocionales y, mentiría si dijera lo contrario: espero que me ayude en mi reto de bajar de peso.
¡Les iré contando! Para bien o para mal... así ya tienen una opinión extra sobre las intolerancias alimentarias. =P ¡Un besote!

viernes, 9 de septiembre de 2016

Reto de Colores 2.0

Hace casi un mes me planteé hacer un reto, lo llamé "Reto de Colores" pero cometí un error: marcarme metas muy grandes para empezar... Las razones:

1. Aún estaba intentando retomar la alimentación sana (estaba haciendo una media de 4 cheat meal a la semana y eso cuesta controlarlo porque entre más comida basura comes más comida basura quieres, es como un círculo vicioso difícil de cortar...) y, sin controlar la alimentación es difícil conseguir una disminución de peso significativa (lo que avanzas en 3 días lo pierdes en uno...).

2. He perdido completamente la rutina de hacer ejercicio y ¡dios mío! cuánta pereza da volver a empezar y sobre todo sacar tiempo para hacer deporte...

3. Me marqué un objetivo semanal de - 0.7 kg y, aunque las primeras semanas me fue bien, a la 3º semana no bajé porque estaba en "mi semana del mes" y ya se me junto lo que no había bajado esa semana con lo que debía perder para la siguiente (es decir: en una semana debía perder 1.4 kg) y se me hizo cuesta arriba, me agobié un montón y fue peor el remedio que la enfermedad...

Así que he decidido re-organizarlo. Este es mi Reto de Colores 2.0. A ver qué tal me va.

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Empecé a plantearme este reto por la necesidad de establecerme metas a corto, medio y largo plazo. 


Me pareció bien poner un seguimiento semanal como metas a CORTO PLAZO. No quería ponerme una meta demasiado grande para evitar que en semanas concretas en las que cuesta bajar peso (las semanas de regla, en navidades, etc.) se me viniera el mundo encima y acabara frustrándome por no conseguir una meta demasiado ambiciosa e insana a su vez… Y, por otro lado, tampoco quería ser demasiado laxa al ponerme una meta fácilmente alcanzable. Tiene que ser una meta que tenga que esforzarme en conseguir pero que tampoco sea imposible alcanzarla. Por eso, en principio, he decidido tener como referencia - 0.5 kg semanales aunque sin perder de vista que, en esas semanas concretas, lo importante ya no es tanto bajar peso sino mantenerme en el que he conseguido (es decir: no subir).
  
MEDIO PLAZO no sabía muy bien cómo organizarlo… ¿coger de referencia un mes? En este punto me aturullé un poco… Al final decidí ponerme esas "metas de colores" que le dan nombre al reto. Abrí la agenda por el planificador anual y fui escribiendo en cada jueves (que es el día en el que he decidido pesarme) el peso en el que (suponiendo que baje lo establecido: 0.5 kg) debería estar ese día concreto. Utilicé los colores (pegando pequeños separadores) para diferenciar tramos de 5 kg. El primer objetivo mío será azul; cuando baje 5kg pasaré al objetivo rojo; cuando lo consiga, empezaré el objetivo verde; una vez alcanzado éste, mi objetivo pasará a ser el amarillo; etc.. Es decir: mi objetivo a medio plazo es bajar de 5 en 5 kg y concentrarme en ello.  Creo que así no me agobiará tanto esperar 10 kilazos para “celebrar un logro” y me centraré en esa franja, en ese “color de objetivo”. Y, si en lugar de 10 semanas (que es lo que se supone que tardaré en bajar 5 kg si en cada una bajo 0.5) necesito 11 para conseguir el objetivo de color correspondiente, pues flexibilizo. Y si en lugar de 10 consigo el objetivo en 8 semanas, adelanto el proceso. Me iré adaptando a lo que me vaya surgiendo de manera que sea un progreso constante pero no agobiante.

Mi mayor miedo en el primer planteamiento de este reto era ponerme metas inalcanzables y agobiarme "por no llegar"; y eso fue precisamente lo que me pasó. Por eso me parece imprescindible poder reorganizar el planning según vayan surgiendo las cosas, sin perder de vista los plazos e intentando conseguir las metas siempre que sea posible pero sin que el proceso me aturulle.... No sé si me explico... Quiero ser flexible, adaptarme a lo que vaya pasando e ir adaptando mis metas a mis necesidades, así puedo ralentizar el planning si tengo una semana mala o acelerarlo si consigo buenos resultados en una buena.

[Sí… lo admito… soy una obsesionada de la planificación y de las agenda y de pegar post-it y poner colores, etc. Quien me conoce lo sabe y me quiero a pesar de ello jajajaja A mí, hacerlo así, me ayuda a concienciarme, a tener visualizado lo que quiero conseguir y a no olvidarlo porque está por escrito y bien graduado… Creo que me va a funcionar y que me va a facilitar las cosas… que cada cual busque su manera, lo importante es tener fijadas las metas.]

Para el objetivo A LARGO PLAZO no sé qué establecer… porque por ahora tengo esos 5 objetivos de colores (azul, rojo, verde, amarillo y violeta) pero sé que, una vez los consiga, tendré que volver a poner otra tanda de ellos hasta llegar a mi objetivo final. Así que mi objetivo actual a largo plazo (para no agobiarme porque el camino es muy largo) va a ser llegar a un peso determinado tras bajar estos 25 kg. 

Y me lo planteo como una parada en el camino porque no sé exactamente en cuántos kg tendría que quedarme, hasta cuántos kg tengo que adelgazar… por eso poner un objetivo a largo plazo concreto desde ya me resulta difícil porque considero que todo dependerá de cómo me vaya viendo y de la masa grasa que tenga en el cuerpo cuando llegue allí… Y también porque queda tanto por luchar hasta llegar ahí, que mejor hacerlo de dos tandadas... Este es mi objetivo a largo plazo 1. Cuando lo alcance, hablamos jajajaja 

Y, por último, tengo un OBJETIVO GENERAL un poco más abstracto pero que es imprescindible para poder ir consiguiendo todo lo que he planificado y es: adoptar un estilo de vida fit.


Estoy en mi primer objetivo que es el AZUL, ¡vamos a arriesgarnos! ¡Sólo podemos ganar o aprender! =)

Les iré contando. ¡Un besote!

lunes, 5 de septiembre de 2016

¡Recuérdatelo!


Podría poner mil razones por las que empecé este reto... algunas son razones serias, otras son absurdas pero todas son RAZONES PODEROSAS por las que quise conseguirlo. Hay momentos en los que siento que necesito recordarlas para saber qué me empuja a seguir. Habrán razones obsoletas, habrán razones que ya no tengan oportunidad de conseguirse o habrá otras que ya se hayan cumplido. Y puede también que hayan aparecido razones nuevas durante el trayecto. Lo importante es no perder de vista el objetivo y reforzarlo con esas razones que hacen que quieras alcanzarlo para nunca desistir.

Hace casi 2 años yo escribí estas:
- Ponerme en forma.
- Mejorar mi salud.
- Aumentar mi calidad de vida.
- Mejorar mi autoestima, gustarme a mí misma.
- Sentirme a gusto con mi cuerpo. Dejar de sentirme gigante o torpe.
- Poder jugar con los niños sin asfixiarme.
- Poder hacer deporte sin morir en el intento.
- Perder la vergüenza para hacer determinadas actividades.
- Volver a tener vida social. Dejar de inhibirme.
- Ir a la playa sin pensar en el qué dirán al verme en bikini.
- Sentirme bonita en ropa interior.
- Poder mirarme en el espejo con una sonrisa y con admiración y orgullo.
- Dejar de buscarme mil defectos.
- Dejar de sentirme mal cada vez que tengo que vestirme.
- Poder comprar ropa bonita y utilizar la que tengo apartada.
- Sentir que visto a la moda y como la gente de mi edad y no con cualquier cosa simplemente porque sea "lo que me sirve" o lo que "mejor me va para mi cuerpo".
- Sentirme bien cuando tenga que prepararme para una salida sin que nada me apriete y sin tener que disimular mis chichas. Sentirme igual de guapa e igual de sexy que mis amigas cuando salgamos.
- Dejar de sentirme inferior al resto del mundo.
- Dejar de tener miedo a que se me rompa una silla de plástico si me siento en ella.
- Ir cómoda en el avión sin tener miedo de molestar a la persona de al lado porque ocupo demasiado.
- Hacer que mi familia, mi pareja y mis amigos se sientan orgullosos de mí.
- Sentir que nadie tiene por qué avergonzarse de mi físico. Sentir que no tengo que avergonzarme de mi físico.
- Dejar de sentir que mi físico me pone una etiqueta negativa cuando conozco a otras personas.
- Volver a tener seguridad en mi misma.
- Poder mostrarme tal cual soy, sin miedos.

domingo, 31 de julio de 2016

Julio'16 Re-empezamos.

Pensaba publicar esto al finalizar mayo pero ya estamos terminando julio. ¡El tiempo pasa volando y no nos damos cuenta! 

Llevo desde diciembre sin tener resultados positivos. Bajé 25kg, engordé, volví a bajar, volví a subir, volví a adelgazar, engordé de nuevo, recuperé el peso, volví a perder un poco, lo volví a coger,..., básicamente la historia de mi vida concentrada en unos meses.

También es verdad que llevo desde diciembre sin hacer dieta de verdad (algunas semanas sí, muchos fines de semana no, etc.)... y el ejercicio lo tengo completamente de lado... la pereza se ha adueñado de mi vida...

Hace unas cuantas entradas comenté que me encontraba dentro de un rango de unos 5kg y dentro de él subía y bajaba. Lo bueno es que no subía en exceso, sino que conseguía “recuperar”; lo malo: que me desesperaba estar en ese bucle de sube-baja-sube-baja sin ver ningún resultado que indicara mejora… Pero ya tengo que volver a ponerme seria con el asunto; he superado (con creces) la parte alta de ese rango de peso y cada vez cuesta más recuperar y parece que es más fácil subir los kilos... además, ya he dado muchos (demasiados) pasos hacia atrás… Y eso me asusta y también hace que me cabree conmigo misma por permitir que las circunstancias me dominen y echen por tierra todo mi esfuerzo...  Es verdad que han sido meses difíciles… y que, aunque no es excusa, sí es una justificación... pero no puedo permitírmelo. Mi salud física y mental no deberían soportarlo...

Después de este paréntesis de casi 8 meses... He subido unos 10 kg, es decir, pasé de haber perdido 25 kg a haber perdido ¡¡sólo 15!! Me dio un bajón inmenso - aún sigo en él =( - y dije: ya está, tengo que ponerme las pilas o, si no, no habrá manera de remendar esto... Lo malo es que abruma tanto esta situación y ¡¡cuesta tanto empezar de nuevo!!

A día de hoy (31 de julio de 2016) estoy así:
- 15.4 kg (he subido 9.1kg desde enero)
- 4 cm de brazo (he subido 2 cm desde enero)
- 3.5 cm de pecho (he subido 6.5 cm desde enero*)
*Me medí con un sujetador normal en lugar de con el de deporte y eso puede haber influido.

- 8.5 cm de cintura (he subido 4.5 cm desde enero)
- 13 cm de cadera (estoy igual que en enero)
- 8 cm de muslo (he subido 3 cm desde enero)
-3 cm de gemelo (he subido 3 cm desde enero)


He empezado a hacer ejercicio poco a poco por mi cuenta... pero me falta aún la constancia que tenía antes y ando dándole vueltas a qué apuntarme o qué hacer para "oblligarme"... Mi hermano me regaló una bici increíble que se puede doblar para que quepa en el coche sin grandes esfuerzos y sólo la he usado una o dos veces ¡imagínense!! Estoy vaga total... 

Y con respecto a la dieta no estoy haciendo una específica a raja tabla... es más, no estoy ni con nutricionista ni nada de nada... y no me he obsesionado mucho con ello porque por experiencia sé que es mejor ir acortando cosas poco a poco que hacerlo de sopetón... llevo demasiados meses "libre" como para cortarme las alas de un golpe seco. La ansiedad acabaría conmigo...  






#rendirsenoesunaopción :)
#unarevolucióndepeso

Y, no sé muy bien cómo lo haré, pero me gustaría retomar también el blog. No sé si haré entradas semanales, resúmenes mensuales,... pero intentaré estar por aquí... porque escribir y publicar lo que me va pasando y lo que voy haciendo o sintiendo me sirve para estar más concienciada con el reto y también porque esto empezó como un proyecto personal y me gustaría finalizarlo...

Re-empezamos.  Esta vez de verdad de la buena (espero).


miércoles, 27 de abril de 2016

Cosas que no queremos ver...

Me he dado cuenta de que el popular refrán "ojos que no ven, corazón que no siente" ha sido una constante en mi vida.

Yo sé que es difícil creerlo, pero hasta que no empecé el reto y empecé a perder peso y volumen no llegué a ser consciente de verdad del peso que había alcanzado. Y es que llegó un punto en mi vida en el que prefería no ver, no verme. Yo creo que dejé hasta de mirarme en el espejo, si estaba desnuda ni me fijaba y, si lo hacía, era lo menos posible para no darme cuenta de lo evidente.

Vestía con prendas flojas y elásticas para que nada apretara (si no me quedaba pequeña la ropa significaba que todo andaba bien...); rechazabas planes para salir con tal de no tener que arreglarme,. etc. Mi vida empezó a girar entorno a la comida y cada vez era más pasiva, más conformista,... y, por qué no decirlo: más desdichada.

Hace años me pasó lo mismo y estaba más o menos en el mismo punto que cuando empecé este reto... Un día vi a una conocida de mi residencias de estudiantes a la que hacía tiempo que no veía y me quedé impresionada. Ella siempre había sido bonita y una dulzura de niña pero, como a mí, le sobraban unos kilos. Cuando la vi estaba radiante: había adelgazado un montón y me dije: ¡Yo también quiero conseguirlo! Le pregunté qué había hecho, cómo le había ido y me decidí. Acudí a la endocrina que me había recomendado e hice todo el tratamiento oportuno. Adelgacé 22 kg y me sentía genial. Así que empecé a confiarme. Pero ya había aprendido a fijarme en mí así que era consciente de que descuidar la alimentación traía consecuencias - quizás no era tan consciente como lo soy ahora - ... En aquel entonces adelgacé sólo con dietas y con tratamientos de mesoterapia. En verano de aquel año subí peso así que, para no quedarme "avergonzada" delante de la endocrina por haber "fracasado", anulé mi cita y la pospuse para más adelante... Así una y otra vez... por miedo... y no por miedo a la médico (al contrario, ella era un amor de persona) sino por miedo a mí misma - aunque en ese momento no hubiera aceptado que ésta era la verdadera razón- : temía fracasar y por ese miedo volví al inicio: a dejar de atenderme, a dejar de fijarme y a dejar de esforzarme... Volví a taparme los ojos para no ver aquello que no me gustaba... y volví a engordar... 

Engordé esos 22 kg que tanto me costó bajar y 15 más. Estuve casi 5 años de nuevo perdida. Por momentos me hacía consciente de que "me había dejado ir" pero dolía tanto no gustarme y sentirme idiota por haber retrocedido que era incapaz de reconocer mi error y volver a empezar.

Volver a empezar asusta. Una vez leí una frase que decía: "Si estás cansado de volver a empezar, entonces nunca te rindas". Y decidí replantearme las cosas. No fue fácil. Asumir que has sido derrotada o, mejor dicho, asumir que te dejaste derrotar implica un cabreo importante con una misma; pero ese cabreo debe ser reafirmante y no demoledor. Me explico: debe ser un cabreo que te ayude a volver a luchar y no un enfado que te hunda aún más en tu miseria.

Me costó volver al camino. Estuve alrededor de medio año concienciándome y preparándome. Haciendo ejercicio poco a poco. "Deshabituándome" a tener caprichos y antojos con la comida. No es fácil. Siempre he dicho que para mí la comida es una especie de droga, que la asocio a demasiadas cosas y es mi cura para la ansiedad y la tristeza y también mi recompensa en los momentos felices. Hay que desaprender muchas cosas, establecer nuevas asociaciones más sanas. Es mucho más que dejar de atiborrarse y ponerse a correr. Mucho más. Y quien no lo entienda es que tiene la suerte de no haberse tenido que enfrentar a un problema de sobrepeso en su vida.

El siguiente capítulo de la historia ya lo saben por este blog: empezó 2015 y mi principal objetivo fue recuperarme a mí misma. Le di duro al ejercicio y me puse inflexible con la dieta. Adelgacé. Sí. Perdí 25 kg pero seguía sin encontrarme a mí misma. No entendía qué me pasaba. Hubieron meses flojos. Meses sin resultados. Me sentía estancada, deprimida, desilusionada. Perdí las fuerzas...

En diciembre subí peso, unos 4 kg. Entre enero y febrero los conseguí bajar y volví a estar en los  -25 kg (controlando las comidas simplemente porque a penas he ido a entrenar en lo que llevamos de año). Después en marzo tuve una semana de vacaciones y engordé otros 3 kg.; no me había recuperado aún y tuve una escapada de fin de semana en abril en el que volví a subir 2 kg más... Y aquí estoy ahora, acabando el mes de abril con mis -22 kg menos. Y la casualidad hace que no pueda evitar acordarme una y otra vez de lo que contaba al principio: cuando bajé los 22 kg y después me dejé ir y perdí todo lo que había conseguido. Y me da miedo.

Los pensamientos pueden ser nuestros peores enemigos. Sé que es ilógico pensar que "hace 6 años bajé 22 kg y volví a cogerlos; entonces ahora que he bajado justo ese peso seguramente me volverá a pasar y volveré a fracasar". No tiene lógica y, sin embargo, mi mente lo acepta con total coherencia y yo lo sufro...  Pero me repito una y otra vez que no debe ser así, que esta vez no será igual, que es el miedo el que me hace pasar por esa situación y que debo hacer que la ilusión y las ganas pesen más que los kilos que me torturan... 

Y esa es la razón por la que estoy ausente. Estoy tratando de volver a encontrarme, de volver a coger fuerzas como hice en esos 6 meses previos a empezar este reto. No me he rendido y sé que cuando retome el reto será cuestión de eso: de retomarlo y no de volver a empezar. Porque no estoy en el mismo punto de partida, estoy varias casillas más adelante. Esta vez no voy a mirar para otro lado, voy a estar centrada en mí. Y lo conseguiré (como siempre digo) tarde o temprano. Lo sé. Lo necesito. Esta vez sí quiero verme y quiero que mi corazón sienta que sigo luchando.



 

martes, 5 de abril de 2016

Coger aire... para poder continuar

He estado perdida porque necesitaba un respiro... alejarme de todo y conseguir ver este reto con perspectiva. 

A veces nos afanamos por conseguir las cosas YA y eso hace que desesperemos... y la desesperanza nunca es buena compañera de viaje, menos aun cuando el viaje va a ser largo... 

Lo dije desde que empecé: este reto voy a conseguirlo cueste lo que cueste, más tarde o más temprano, sola o con ayuda. Voy a conseguirlo porque no me permito otra opción final.


Se me está haciendo duro porque llevo unos meses difíciles... Desde diciembre he bajado radicalmente el ritmo de entrenamiento (y se nota) y he tenido días de vacaciones, bajonas, etc. que han hecho que no comiera bien/sano... He subido 3kg, los he bajado, he vuelto a subir 2kg, he vuelto a bajar, (y así en un bucle infinito)... Estoy en un rango de unos 4kg dentro del cuál subo y bajo, pero no salgo de él. Es bueno porque "no me estoy dejando ir tanto" como para haber perdido todo lo que he conseguido; pero también es malo porque frustra, frustra muchísimo... y agota. Y el agotamiento tampoco es buen compañero...


Pero sigo por aquí, latente. Cosechando fuerzas y ganas para darle otro empujón a este sueño. Espero volver pronto a dar buenas noticias... mientras, debemos ser conscientes de que las piedras también forman parte del camino...